"Escribir es... dar el sentimiento en letras" me dijo una vez hace mucho tiempo una amiga.

Tenía toda la razón, escribir me permite expresar todo aquello que pienso, siento y creo. Escribir me permite abrir un mundo lleno de posibilidades, que viaja...

No escribo nada tal vez realmente nuevo o que de una u otra no conozcan sin embargo, lo que escribo es eso, es lo que la vida me va permitiendo "palabrear" mientras la disfruto.

Bienvenidos a mi mundo!!!

jueves, 11 de noviembre de 2010

De colores



Hace unos días una amiga me dijo que cuando mostramos solo un lado de nuestro ser, la gente se confunde cuando ve otros colores, que es mejor cuando pueden ver todos nuestros colores; después de eso tuve una maravillosa tarde no con uno sino con cuatro arco iris.
             Hoy me acordé de mi amiga, aquella que me busca para abordarme con preguntas que me hacen pensar, que cuando estoy conectada siempre me saluda y me trata con gran ternura, que me hace reír en ocasiones con sus ocurrencias, de quién sé puedo aprender y lo que más interesante me parece, que siempre quiere saber qué de mi vida, a ella, De Colores.
            Bien cuando ella dijo todos los colores fue, en mi imaginación, como desplegar un abanico cargado de infinitos tonos, que me deslumbraban en mi parte más niña. Escuché también este fin de semana las mujeres ven en más colores que los hombres, el salmón es un pez no un color y entendí la expresión, pero evidentemente para mí sí es un color y muchos otros más igual.
            Pienso en mis colores ahora y son tantos y tan diferentes; algunos los revelo incluso sin querer, en algunas formas me siento demasiado transparente ( mis ojitos no me ayudan a mentir), otros colores prefiero reservarlos, no me gusta tanto compartirlos.
            Amarillo: cuando tengo tanta alegría y emoción que casi que la irradio, que siento como si fuera el sol que no deja que ninguna caprichosa nube lo oculte, río bastante despreocupada, canto, bailo, salto divertidamente por los pasillos y juego con todo con gran sencillez.
            Naranja: si estoy feliz, pero tiernamente feliz. Si es fuerte quiero ser cariñosa pero también tengo la fuerza y energía para bailar.
            Café chocolate: si me siento tranquila, estoy firme y pasan cosas en mí que siento voy manejando bien.
            Azul fuerte: si estoy bien, algo seria, estudiando algo, analizando algo, si reconozco que algo pasa pero quiero mantener en mi burbuja, usar mis lentes y dejar que caiga un fleco frente a mis ojos.
            Lila: tierna pero nostálgica, una señal clara de quiero un abrazo que me ayude a entibiar mi corazón.
            Rosa: dulces recuerdos albergan en mi ser y quiero compartir cariño y una pequeña sonrisa con los demás.
            Verde bebé: veo la vida positiva, es un buen día para respirar.
            Rojo: tengo un buen humor y estoy bastante dispuesta a lanzarme al mundo, a jugar y a juguetear también, estoy tan segura de mí que me enfrento a lo que viene y salgo airosa de la situación.
            Gris cielo nublado: cuando siento que una nube algo fría me está entristeciendo y me mantiene como fuera de mí.
            Celeste: me siento tranquila, hay calma en mí.
            Negro: pase lo que pase, mantengo el control.
            Turquesa: tal vez exista algo detrás, pero estoy feliz, no ocupa todo en mí, sino una pizca y de verdad quiero sonreír y jugar.
            Morado verdoso: algo pasa, de verdad en mi día hay tempestad, tal vez tenga alguna crisis pero no los dejaré saber, tendrán que saberlo por sus medios, pero de mi boca no saldrá palabra alguna para delatarme.
            Aún cuando diga que puedo estar en crisis, me parece llamativo que todavía no encuentro un color para mis momentos más difíciles.
            Blanco: tengo paz en mí, las cosas están bien y quiero ayudar y reír y que todos los sepan.
            Verde oriente con textura de pana y terciopelo: quiero invitar firme pero sigilosamente, mantener un aire de misterio a mi alrededor.
            Sé que no he puntualizado tal vez lo suficiente o tal vez sí y que es interesante lo que expongo y como puedo hacerlo, sí coloco una barrera a mi alrededor que generalmente deja salir mis tonos cálidos y de cuando en cuando uno frío, pero me gustó pensar un poco en mi espectro de colores.
            A mi amiga, gracias por la inspiración, espero esto aporte un poco a lo de la conversación (aunque no conteste tus preguntas), te invito a leerme, a ver parte de mis colores, entiéndeme, acepta mi recelo, comprende mi ritmo, dejaré la puerta con una pequeña abertura, te invito un café, a tenerme paciencia, a ser cada vez más, parte de mi vida, a ser cada vez más mi amiga.

martes, 19 de octubre de 2010

Dejándome conocer


Cómo me cuesta! En verdad, me es de algo de trabajo, contrario a lo que los demás puedan creer.
            Coloco una barrera, no una burbuja, pero sí una agujita para medir hasta dónde.
            No tengo ningún problema con mostrar lo bueno, lo alegre y divertido de mí, incluso hasta lo caprichoso; pero lo que me cuesta, lo difícil, lo que me duele o mis errores eso sí es asunto serio.
            Sé que si no abro la puerta me pierdo de mucho y que existen quienes de verdad me quieren conocer y también quienes me conocen en alguna medida.
            A veces lo que para algunos puede parecer un absurdo para mí tiene cierto trabajo, pero reconozco que ese poquito que me permito compartir, aún cuando en ocasiones sea con algún recelo, me da alegría al corazón.
            Ahora veo quienes colocan frente a mí diversas opciones:
  • Saltar y confiar que con su red me atraparán.
  • Dejar abierto y con un dulce tras el umbral.
  • Caer en esa trampa de una aparente apertura y una campanita que alerte de mi presencia.
  • Enviar una delicada invitación y esperar cuando yo quiera llegar.
  •  Saludarme, darme una dulce probadita, tomarme de la mano y acompañarme a poco a poco quitar obstáculos del camino.
 
            Por ahora casi todas las opciones me agradan, incluso puedo de vez en cuando arriesgarme a saltar, lo único es que no me convence mucho que me atrapen como a un ratoncito, como a una niña realizando una travesura, para mí sería mejor, evidentemente sólo realizar mi travesura y que luego la descubran, pero no siempre es así.
            Dulce ahora me es la compañía y que de la mano caminen conmigo entre la niebla, en la playa, en la tormenta, en la lluvia o entre el jardín con flores. Por el momento quiero eso, compañeros de juegos que quieran caminar conmigo al menos por una tarde, quieres conocerme, ten paciencia, ven a caminar tomando mi mano, compartamos la aventura de conocernos.

Un niño que me hace sentir… amiga


Es increíble, es un niño. Tan solo un niño.
De repente empieza como yo a aventurarse en algo cada vez más grande, ha tenido que sacrificar mucho por lo que busca alcanzar, pero, sabe de verdad, que vale la pena.
         Mi amistad con él no tiene igual, es tan transparente, tan sencilla que todo es agradable y natural junto a él.
         Es un niño y bailar con él es increíble, divertido y siempre nuevo.
         No teme abordarme con sus preguntas y su fresca perspectiva siempre es agradable, aunque a veces haga cucharitas o se retraiga cuando se altera.
         Es su transparencia lo que me hace sentir segura, lo que me hace confiar en él, decirle lo que pienso de manera tranquila.
         Independientemente de que tan lejos o cerca estemos sé que existe sintonía y que ambos podemos contar con un buen puerto amigo en el cual refrescarnos cuando el momento guíe.
         Siempre hay espacio para sonrisas juntos y ahora me hace saber eso, que soy su amiga.
         Ahora sé que siempre hay momentos para compartir y que la confianza con la que contamos hace de esta una amistad especial.
         Te quiero.

viernes, 15 de octubre de 2010

Como si tuviera algo más que hacer.


Cómo si tuviera algo más que hacer?!
            Hasta que empecé a decirlo en voz alta me di cuenta de lo que hacía y lo que decía.
            Pocos minutos antes mi mamá había dicho lo mismo y yo ahora estaba a punto, nuevamente, de afirmarlo.
            Cómo si ella tuviera algo más que hacer?! Acaso ella no tiene derecho a su propia historia, a decidir qué hacer con su día y con su vida?!
            Ahora todo su tiempo funciona diferente, va rápido, rápido, lento. Ahora todas las cosas valen y cuestan diferente y las palabras suenan distinto y las acciones pesan diferente también.
            Sus manos ya con algunas arrugas, tranquilas, pero firmes, ansiosas, las que tantas veces hicieron tantas cosas buenas e indispensables para mí; su cabello fino, casi siempre acomodado, lleno de canas teñidas, que ya no luchan contra el viento sino que viven con él.
            Ella tiene todo el derecho, Dios! Gracias a él que ella no escuchó lo que ambas dijimos, ella que ha hecho tanto por nosotras.
            Cuando se enoja sale a caminar y parece perderse pero siempre regresa, cuando tiene hambre pero está sola, hace algo pequeñito y sencillo para ella, salvo que se conceda algún capricho, si cuenta con compañía se ciñe a la tarea y se convierte en una gran anfitriona.
            La veo cuando está distraída y se refugia con sus “matitas” las que la sacaron de uno de los tragos más amargos que ha pasado.
            Se levanta temprano para aprovechar el día aún cuando no tenga que firmar una tarjeta o llegar a una hora exacta (salvo a alguna cita); se alista, desayuna, toma sus medicamentos y vitaminas, sale a caminar, se ocupa de sus cosas y muy a su manera de las de los demás.
            Cierto, a veces ya empieza a olvidar algunas cosas y en menos de 10 minutos me puede preguntar 3 veces sobre lo mismo, tiene comentarios muy fuera de lugar en ocasiones y también nos puede estresar o enojar, pero el sentir su cariño y ver como atesora maravillosos recuerdos y me cuenta sobre ella, sobre la vida y mi familia es invaluable.
            De verdad ella maneja su vida a un tiempo que nosotros no comprendemos, pero ella aún tiene mucho que vivir y dar, tiene mucho más que hacer.

Aprendiendo a nadar


Si hay algo que siempre he querido hacer es aprender a nadar, lamentablemente para mí, soy demasiado analítica, desconfiada y tengo experiencias previas que no me ayudan mucho.
            Para nadar son necesarios, a mis ojos, muchas cosas, pero principalmente confianza en el lugar donde estas (sentirte seguro en él), confianza en ti mismo y en quién te enseña.
            Hace algún tiempo llevé un “curso de natación” para ver si lo lograba y pues si bien admito que algo logré, digamos que decir que sepa nadar aún está algo lejos de ser verdad, pero pude aprender lo vital de confiar en quien te enseña.
            Recuerdo que intentaron 2 métodos, guía externa y guía interna, cuanto cambia la experiencia dependiendo de lo que sea, el contacto físico es increíble.
            Ahora veo que para vivir, me es necesario que para aprender a nadar, sentir a quien va a mi lado, que esto sea agradable, confiar en ella y dejarme llevar.
            Como ya dije aún no sé nadar bien del todo pero sé que con esfuerzo y confianza lo lograré, así como en vida, las metas alcanzar.
            En definitiva aprender a nadar es aprender a vivir, después de todo, como dice mi abuelita: el que no nada, se ahoga.

Por qué o sí pero…


          Cada vez que hablamos es lo mismo,
 lanzas el anzuelo y me dejas colgada,
 lanzo el anzuelo y lo ignoras o lo atrapas,
 lo mismo una y otra vez.
         Cuando entramos en el juego,
tú giras a mi alrededor y yo al tuyo,
y me gusta,
aún no entiendo bien por qué?!
Esto de las relaciones humanas a veces me es demasiado confuso.
            Mientras ambos describimos giros y poco a poco voy dando pasitos invitándote, lucho con ese algo que colocas para mantener tu distancia.
            Por qué?! Cientos de veces le doy vuelta a la pregunta, por qué?! Cuesta tanto que dejes esos complejos y razones desconocidas y grises para mí?!
            Por qué? Es acaso que cuando dices sí es no y no es sí o ambos es ninguno.
            Busco razones dentro de lo que he podido conocer, edad, estudio, “escuela”, gastos, posición actual, comodidad y resistencia al cambio; sí, resistencia al cambio tú y el qué dirán, lo pienso y pienso y todavía no entiendo.
            Me atrapas en tu juego y yo a ti en el mío, pero cuando estas cerca siempre sale el “sí, pero…”
            Quiero jugar contigo, pero quiero jugar de frente, no quiero “sí, pero…” quiero que aceptes mi invitación de frente y sin ponerte y ponerme límites. Recuerdas: solo déjate llevar, déjate sentir! Confías en mí?!
            “Sí, pero…” ya me es cansado, te propuse una invitación y me la aceptas y de una vez la cancelas.
            Me dices “casi te digo pero”, que tal si lo dices y listo, sin temer mi respuesta, siendo transparente, siendo niño.
Déjate llevar, Confía en mí.
            No te busques ni me busques excusas, sé que esta situación tiene muchos matices, pero no esperes lo peor.
            Dime lo que quieres, lo que sientas o pienses.
No me des el silencio por respuesta, ya estoy cansada de eso y las señales de ese vacío no son claras.
            Por qué? Qué pasa? A veces no sé qué pensar.
            Quiero que si quieres ser cálido lo seas, sin pensarlo, quiero que seas tan espontáneo como cuando ríes; que tus caricias describan la misma seguridad que tu mirada.
            No te pido nada consistente, solo que te animes a jugar, que juguemos de verdad.
            Anímate, dime, quieres?

“Un gatito y un perrito”


            Dentro de cada familia existen cosas, recetas, historias, canciones o cuentos que les dan esa particularidad; dentro de la mía también.
            Para este año he aprendido a valorar algunas cosas que tal vez antes no lo hacía, una de esas cosas, está lo aprendido con mi abuelita.
            Por ella esta nota.
            Desde niños mi abuelita a todos los nietos nos enseñó una canción que hasta hoy todos cantamos, incluso sus 2 nuevas bisnietas ya van camino a aprenderla.
            A algunos la canción les parece rara o sin mucho sentido pero para mí tiene demás y se puede aplicar a mucho. La nota lleva este nombre por la primera línea de la misma.
            Ahora solo quiero da el lugar justo a esto en mi vida y mediante este escrito recordarla de linda manera.
He aquí la canción:

miércoles, 15 de septiembre de 2010

Es más que sólo un día blanco, azul y rojo….



Ciertamente cuando hay un partido todos corren por su “roja” su camisa, pero ¿es ese mismo entusiasmo el que nos invade el 15 de setiembre?

Todos en esta fecha antes de pensar en la grandeza de una nación llena de gente que lucha por surgir  pensamos en el paseo a la playa, en cómo fuimos a olvidar pedir el lunes o el viernes o el día que fuere para poder faltar más a nuestras tareas, en que vamos a hacer para decorar la casa o cuándo vamos a retirar la decoración.

El 15 de setiembre es la fecha por excelencia en la que los padres de familia piensan a quién se le ocurre un acto cívico en un feriado y más aun obligatorio. Es el día en que todos los niños quieren aferrarse a su cama o declararse enfermos para faltar al acto cívico y es el día en que los educadores son los malos de la película.

Definitivamente es una fecha en la que todos quieren ser independientes, pero de sus obligaciones, incluso las básicas que conlleva el vivir en una nación tan afortunada como la nuestra.

El 15 de setiembre no implica solo quejarnos de lo que nos toca hacer y vestir los colores patrios, es una invitación a reflexionar que ser independientes, además de derechos tiene deberes, uno de ellos velar por el bienestar de la nación.
¿Tú que estás haciendo por mejorar donde vives? ¿Qué estás haciendo por tu patria, por Costa Rica?

sábado, 11 de septiembre de 2010

Mi posición


            Me cuentas algo, tal vez no debería saber, por más o menos que lo quiera. Y qué quieres o esperas que yo haga?
            Parte de mi ser, necesita siempre pensar las cosas en frío, dejar como en un té que todo cumpla su perfecto camino, que siga su curso, que se estabilice y yo pueda pensar.
            Esta es la parte algo más tranquila.
Y la otra? La que es casi siempre, es la primera en responder qué pasa con ella?
            Esta otra es simple como un niño, dice lo que piensa sin más ni menos; es ternura y locura, simplemente es.
            Ahora qué pasa con cada situación?! por lo general al pedir mi opinión, haz de saber: soy niña, dulce, caprichosa y soy mujer, con el alma y la razón en constante creación.

viernes, 2 de julio de 2010

De repente, tengo miedo.


Parece absurdo pero es cierto, de repente, tengo miedo. No sé si miedo es la palabra correcta, pero por el momento funciona.
Una extraña sensación que me inquieta, llega como un torbellino insisto no estoy muy segura que sea miedo, es más ñañaritas, pero a falta de descripción correcta esta seguirá.
            Es un “miedo” que me hace pensar en las barreras que instalo para disfrutar de esta experiencia sin involucrarme más de lo que debo y puedo.
            Existe también “miedo” cuando no puedo preguntarte todo lo que quiero, cuando no puedo tener una de esas bellas conversaciones contigo.
“Miedo” del todo no es, tal vez precaución y algo más, como una gatita que cuida de sus pasos al caminar de noche.
            Cada instante que estamos en público y empiezo a notar lo que los otros notan, tengo “miedo” a que puedan descubrir lo que acontece. Aclaro que lo que acontece es todo y nada a la vez.
            De repente, tengo “miedo” de que me guste esta aventura y querer jugar.

miércoles, 30 de junio de 2010

Amo mis amigos a tiempo y a destiempo


Dichosamente siempre he tenido amigos a mi lado, cuando era niña contaba con Mela y Ricky para correr por todo lado y buscar bichitos al atardecer, tiempos demasiado dulces.
         En la escuela Mela, Silvia y Nanda, compañeras de risas, caramelos y algunas aventuras.
         Durante el cole, Karen, Gabi, Lucy, Diana, Andrés y Alvarito fueron excelentes compañeros para hablar, compartir trabajos, ideas y sueños, para salir al mal, ir a algún parque – de preferencia Arbo– y para ser apoyo en el momento ideal, aprendí y viví miles con ellos. Gracias chicos, por más que nuestras vidas hayan tomado rumbos distintos, agradezco esos maravillosos recuerdos.
         Todos estos momentos tienen algo especial cuando los recuerdo, pero, de un tiempo para acá (seis años ya!) me he dado cuenta, que existe en mi vida un grupo de amigos muy particular, mis amigos en Xto, los amigos que he conocido desde que estoy en pasto y principalmente en XTO.
         Examinando el otro día mientras uno de mis amigos me abrazaba y sí, yo lloraba, me di cuenta de que ellos siempre han estado allí, para las buenas y las malas.
         Amo mis amigos a tiempo y a destiempo, mis amigos de Xto, los que están allí para escucharme con mis locuras; para ir al cine, por nueces, por un helado o a jugar.
         Amigos tengo que no veo a diario y no sé todo de sus vidas, ni ellos de la mía, los que consideran que en mí ser se conjugan la ternura, la alegría, la paz, la coquetería y la pasión con algo de misterio. Los que de repente simplemente aparecen y brillan, quienes, muchas veces de manera inesperada, son todo el apoyo que necesito para salir de un mal instante.
         Amo mis amigos a tiempo y a destiempo, los que no necesariamente conocí por PJ pero saben y sé que Dios los puso en mi camino, que me permiten ser parte de su vida y ellos de la mía, los que no temen hablar y decirme transparentemente lo que sienten, los que con su dulzura y alegría, siendo mis niños, a veces, me enseñan valiosas lecciones.
         Amigos que con su actuar me animan a luchar por mis sueños y metas, a realizar cambios ganándole al miedo, a ser transparente, a aquellos que me leen y saben lo que siento, pienso y vivo, a quienes no puedo mentir.
         Gracias amigos, por ser lo que son… amigos a tiempo y a destiempo, los que siempre saben estar y ser para mí, los que de verdad siempre están a tiempo.  
con mis amigos

sábado, 12 de junio de 2010

Estoy aquí, si me necesitas





Leo tus mensajes, lees los míos
tocas mi corazón y sé que hablo al tuyo.
Veo las nubes y las lágrimas de tu ser.
Sé cuando me extrañas
y reconozco cuando paso lo mismo contigo.
Conozco muchas cosas sobre ti,
pero a la vez descubro que son tan pocas.
Veo cada día, como la vida
entrelaza sus fibras con tu camino
A veces seduciéndote,
a veces haciéndote pequeñas cosquillitas,
Que hacen brotar esa bella alegría de tu ser,
y a veces,
Cuando quisiera no estar y estar
lo más cerca tuyo a la vez,
Enredándote en mares de tristeza y confusión.
Estar y no estar, parte de las crisis de ser amigos,
de esas veces donde la pena se refleja en tu ser.
Cuando hay un dolor de cabeza,
esa persona que parecía o parece especial llega o se va
cuando quienes deberían de brindar su apoyo no lo dan
o cualquier cosa nos afecta
es el justo momento en el quiero estar allí.
Quieres estar a solas, sin estarlo del todo:
Llámame
Necesitas a quien decir frases a medias,
Cuenta conmigo
Todo y nada, un abrazo
Seguir siempre disfrutando de nuestra amistad para bien y mal
Eso que parece absurdo, para todo y nada
Estoy aquí si me necesitas
a la distancia que tú quieras, pero siempre estaré para ti.

jueves, 10 de junio de 2010

Syl busque lo que le apasione


Ya pasó una semana, y hasta la dejé plantada con el helado, lo cual me da algo de pena, pero sus palabras, tal vez ella sin saberlo aún, siguen sonando en mi cabeza.

         Hace una semana y todavía sigue sonando: Syl, busque lo que le apasione.

         Lo que me apasione, unos momentos después de que me lo dijo pensé: pero, sí esto me gusta, me gusta estar en las aulas, trabajar con niños, me gusta enseñar, me gusta lo que hago.
Pero si me gusta, ¿por qué lo pienso tanto?
Tal vez será porque hay tantas cosas que me gustan, que me llaman la atención; soy como una niña viendo un cúmulo de estrellas, viendo al cielo, todas son tan brillantes que fácilmente me deslumbran.

         ¿Y qué me apasiona? Aaah! A veces desearía volver a esa época en la que solo tenía que escoger en dos juguetes, aunque podía tenerlos los dos.

         Soy feliz con lo que estoy estudiando, me gusta mi carrera y esa deliciosa sensación de regresar a casa, aunque un poco cansada, alegre y hasta llena de energías (aunque parezca contradictorio) después de un día con niños.

         Soy feliz con lo que hago, he errado muchas veces mi camino, ahora mismo acabo de cometer un error y en este instante lo estoy buscando enmendar, buscando aquella nueva vestidura.
Disfruto de lo que hago y vivo, pero en ocasiones, como esta, ella tiene razón, Syl busque lo que le apasione.

         Mi rompecabezas está en constante cambio, las piezas varían de forma y de color con cada paso que doy, con cierto tiempo, cual imágenes en un caleidoscopio, pero sé con toda confianza que así como el brillo que despiden estas al verlas, así mi vida brilla cada vez que una pieza correcta es colocada en el lugar correcto.

         Definitivamente, el resplandor de ciertas piezas siempre importantes, nunca desaparecerá y esas son las que me guían para encontrar las demás. Hay algunas manchas que se hacen pasar por piezas y aunque a veces me distraigan, las de mayor y verdadero brillo evitarán que pierda del todo mi camino.
Cada día es eso, tomar mi vida, buscar las piezas mágicas, colocar los soportes, mis “piedras grandes”, apoyarme y ver cada situación a ver que puedo rescatar, intentar no perder de vista lo importante. Hacer de mi vida, una verdadera pasión eterna, disfrutar de cada instante, buscando no perderme entre sombras sin sentido, disfrutando de las bellas imágenes del caleidoscopio que voy labrando, más que un destino, mi propio camino.

miércoles, 9 de junio de 2010

Quiero un poco más

Sé que nos conocimos de una manera extraña, no sé que pasó.


Existe toda una historia y un abismo entre los dos.

miércoles, 12 de mayo de 2010

“Una melodía azul y verde, una melodía sin par.”

Ensayo referente a los poemas extraídos de Canto General de Pablo Neruda




¡Azul, azul, azul! Empecé a notar que Neruda remitía constantemente a tal color, luego reflexioné: América es verde y azul por donde se mire. Es una gran tierra que posee una inmensurable cantidad de riquezas biológicas, !es verde y azul, definitivamente!

            Pero también muchos otros detalles llamaban mi atención, ¿por qué Canto? ¿por qué General? ¿por qué una palabra o metáfora en lugar de otras similares mas no iguales? La verdad es que cuando escribimos nada es al azar.
Nuestro corazón y nuestra mente entran en perfecta sintonía y el cosmos nos brinda un poco de ese conocimiento tan abundante, que hizo a Neruda no dudar, sino dejar que las musas guiarán su pluma.

            Sigue mi reflexión... Canto es una melodía, una canción, una armonía, algo que se puede entonar solo o en compañía, que posee un lenguaje y un mensaje particular. Entonces, es verdadero, es un canto, porque nuestro poeta con su cantar rimado nos hace un retrato de una tierra hermosa, es más única, que posee mil figuras y colores dentro de su esplendor.

            La obra Canto General no es una forma algo selecta de narrar un viaje por diversos escenarios, es nuestro cantar en palabras de aquel, que con gran sutileza y presteza da armonía a la historia del llamado “nuevo mundo” al conjunto de naciones hermanas en la tierra y en el mar, que reúne un solo una tonada las coplas y refranes, cuentos y andares que quieres viven acá.

            Pero todas las canciones, todas las melodías, todos los cantos son distintos, poseen dentro de sus letras y de sus notas, allí en lo más profundo, una esencia que les distingue y les da ese perfume tan peculiar, Pablo nos dice: “Desierta eres, América, como una campana: llena por dentro de un canto que no se eleva” y ¡eureka! este es nuestro perfume. Una esencia maderera fuerte como roble y el pino, dulce y frutada como los productos de su tierra bendita y amarga como la hiel.

            Amarga y callada pues, siguiendo la comparación, la campana siendo de hierro o cual se quiera otro metal, requiere para obtener su forma muchos golpes, mucho calor, muchas manos. Igual los hijos de esta tierra de occidente han sufrido “la noche que los acecha”, ”un olor amargo de pistolas”, muchas gotas color ciruela, “llagas implacables” y aun así siguen cual campana rota reuniéndose con las voces muertas, con los fantasmas irreconocidos, viéndose al espejo sin saber quien son.

            “Como una lámpara derribada en la lluvia” su llama intenta permanecer despierta, tibia, robusta; ante las lágrimas de un cielo que llora las injusticias que les suceden a su madre tierra y a sus hijos salidos de la bondadosa y bella arcilla, cual milagro admirable de amor de una ventura que no se sabe que la ampara.

            Una melodía sin par, pues no hay quien pueda comparar las marcas que yacen en el papel de su historia y porque América gracias a su historia, a su naturaleza a veces muy llena de inviernos y con otoños que la renuevan, y a su gente es lo que es. Es aquí donde nuestro poeta descubre en sus miradas, sin decirle nada, que la tierra le canta.

            ¡Oh, dichoso Neruda! Quién tuviese tu talento de hablar con las hojas doradas, con el mar que besa la arena de sus mil historias, con los témpanos de hielo cargados de fragilidad, quién pudiera pedirle al río y a la noche le susurren al oído su cantar. Es esta una sinfonía que resume en un trozo de papel el caminar de nuestra vida, acá en un lienzo donde no existen fronteras para quien quiera escuchar.
   
            Yace ahora la Madre América Tierra en su esperar, ella cose y remienda, realiza su bordado, mientras espera que sus hijos descubran en ella su caridad y no se revelen en su contra como rosas con espinas, sino como un campo en primavera que alegra con su optar, por la vida, por una vida bella hecha canción y bailar.

            ¡Esperar ya acabó! Ahora es necesario cantar, es necesario actuar, además recordemos que la música será la que con su ritmo nos guiará. ¡Gracias Neruda, por tan bella canción! Por convertir una aventura en nuestro gran motor.