"Escribir es... dar el sentimiento en letras" me dijo una vez hace mucho tiempo una amiga.

Tenía toda la razón, escribir me permite expresar todo aquello que pienso, siento y creo. Escribir me permite abrir un mundo lleno de posibilidades, que viaja...

No escribo nada tal vez realmente nuevo o que de una u otra no conozcan sin embargo, lo que escribo es eso, es lo que la vida me va permitiendo "palabrear" mientras la disfruto.

Bienvenidos a mi mundo!!!

viernes, 15 de octubre de 2010

Como si tuviera algo más que hacer.


Cómo si tuviera algo más que hacer?!
            Hasta que empecé a decirlo en voz alta me di cuenta de lo que hacía y lo que decía.
            Pocos minutos antes mi mamá había dicho lo mismo y yo ahora estaba a punto, nuevamente, de afirmarlo.
            Cómo si ella tuviera algo más que hacer?! Acaso ella no tiene derecho a su propia historia, a decidir qué hacer con su día y con su vida?!
            Ahora todo su tiempo funciona diferente, va rápido, rápido, lento. Ahora todas las cosas valen y cuestan diferente y las palabras suenan distinto y las acciones pesan diferente también.
            Sus manos ya con algunas arrugas, tranquilas, pero firmes, ansiosas, las que tantas veces hicieron tantas cosas buenas e indispensables para mí; su cabello fino, casi siempre acomodado, lleno de canas teñidas, que ya no luchan contra el viento sino que viven con él.
            Ella tiene todo el derecho, Dios! Gracias a él que ella no escuchó lo que ambas dijimos, ella que ha hecho tanto por nosotras.
            Cuando se enoja sale a caminar y parece perderse pero siempre regresa, cuando tiene hambre pero está sola, hace algo pequeñito y sencillo para ella, salvo que se conceda algún capricho, si cuenta con compañía se ciñe a la tarea y se convierte en una gran anfitriona.
            La veo cuando está distraída y se refugia con sus “matitas” las que la sacaron de uno de los tragos más amargos que ha pasado.
            Se levanta temprano para aprovechar el día aún cuando no tenga que firmar una tarjeta o llegar a una hora exacta (salvo a alguna cita); se alista, desayuna, toma sus medicamentos y vitaminas, sale a caminar, se ocupa de sus cosas y muy a su manera de las de los demás.
            Cierto, a veces ya empieza a olvidar algunas cosas y en menos de 10 minutos me puede preguntar 3 veces sobre lo mismo, tiene comentarios muy fuera de lugar en ocasiones y también nos puede estresar o enojar, pero el sentir su cariño y ver como atesora maravillosos recuerdos y me cuenta sobre ella, sobre la vida y mi familia es invaluable.
            De verdad ella maneja su vida a un tiempo que nosotros no comprendemos, pero ella aún tiene mucho que vivir y dar, tiene mucho más que hacer.

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