Ciertamente cuando
hay un partido todos corren por su “roja” su camisa, pero ¿es ese mismo
entusiasmo el que nos invade el 15 de setiembre?
Todos en esta
fecha antes de pensar en la grandeza de una nación llena de gente que lucha por
surgir pensamos en el paseo a la playa,
en cómo fuimos a olvidar pedir el lunes o el viernes o el día que fuere para
poder faltar más a nuestras tareas, en que vamos a hacer para decorar la casa o
cuándo vamos a retirar la decoración.
El 15 de setiembre
es la fecha por excelencia en la que los padres de familia piensan a quién se
le ocurre un acto cívico en un feriado y más aun obligatorio. Es el día en que
todos los niños quieren aferrarse a su cama o declararse enfermos para faltar al
acto cívico y es el día en que los educadores son los malos de la película.
Definitivamente es
una fecha en la que todos quieren ser independientes, pero de sus obligaciones,
incluso las básicas que conlleva el vivir en una nación tan afortunada como la
nuestra.
El 15 de setiembre
no implica solo quejarnos de lo que nos toca hacer y vestir los colores
patrios, es una invitación a reflexionar que ser independientes, además de
derechos tiene deberes, uno de ellos velar por el bienestar de la nación.
¿Tú que estás
haciendo por mejorar donde vives? ¿Qué estás haciendo por tu patria, por Costa
Rica?