Si hay algo
que siempre he querido hacer es aprender a nadar, lamentablemente para mí, soy
demasiado analítica, desconfiada y tengo experiencias previas que no me ayudan
mucho.
Para nadar son necesarios, a mis
ojos, muchas cosas, pero principalmente confianza en el lugar donde estas
(sentirte seguro en él), confianza en ti mismo y en quién te enseña.
Hace algún tiempo llevé un “curso de
natación” para ver si lo lograba y pues si bien admito que algo logré, digamos
que decir que sepa nadar aún está algo lejos de ser verdad, pero pude aprender
lo vital de confiar en quien te enseña.
Recuerdo que intentaron 2 métodos,
guía externa y guía interna, cuanto cambia la experiencia dependiendo de lo que
sea, el contacto físico es increíble.
Ahora veo que para vivir, me es
necesario que para aprender a nadar, sentir a quien va a mi lado, que esto sea
agradable, confiar en ella y dejarme llevar.
Como ya dije aún no sé nadar bien
del todo pero sé que con esfuerzo y confianza lo lograré, así como en vida, las
metas alcanzar.
En definitiva aprender a nadar es
aprender a vivir, después de todo, como dice mi abuelita: el que no nada, se
ahoga.
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