Dichosamente siempre he
tenido amigos a mi lado, cuando era niña contaba con Mela y Ricky para correr
por todo lado y buscar bichitos al atardecer, tiempos demasiado dulces.
En la escuela Mela, Silvia y Nanda, compañeras de risas,
caramelos y algunas aventuras.
Durante el cole, Karen, Gabi, Lucy, Diana, Andrés y Alvarito
fueron excelentes compañeros para hablar, compartir trabajos, ideas y sueños,
para salir al mal, ir a algún parque – de preferencia Arbo– y para ser apoyo en
el momento ideal, aprendí y viví miles con ellos. Gracias chicos, por más que
nuestras vidas hayan tomado rumbos distintos, agradezco esos maravillosos
recuerdos.
Todos
estos momentos tienen algo especial cuando los recuerdo, pero, de un tiempo
para acá (seis años ya!) me he dado cuenta, que existe en mi vida un grupo de
amigos muy particular, mis amigos en Xto, los amigos que he conocido desde que
estoy en pasto y principalmente en XTO.
Examinando el otro día mientras uno de mis amigos me abrazaba
y sí, yo lloraba, me di cuenta de que ellos siempre han estado allí, para las
buenas y las malas.
Amo mis amigos a tiempo y a destiempo, mis amigos de Xto,
los que están allí para escucharme con mis locuras; para ir al cine, por
nueces, por un helado o a jugar.
Amigos tengo que no veo a diario y no sé todo de sus vidas,
ni ellos de la mía, los que consideran que en mí ser se conjugan la ternura, la
alegría, la paz, la coquetería y la pasión con algo de misterio. Los que de
repente simplemente aparecen y brillan, quienes, muchas veces de manera
inesperada, son todo el apoyo que necesito para salir de un mal instante.
Amo mis amigos a tiempo y a destiempo, los que no
necesariamente conocí por PJ pero saben y sé que Dios los puso en mi camino,
que me permiten ser parte de su vida y ellos de la mía, los que no temen hablar
y decirme transparentemente lo que sienten, los que con su dulzura y alegría,
siendo mis niños, a veces, me enseñan valiosas lecciones.
Amigos que con su actuar me animan a luchar por mis sueños y
metas, a realizar cambios ganándole al miedo, a ser transparente, a aquellos
que me leen y saben lo que siento, pienso y vivo, a quienes no puedo mentir.
Gracias amigos, por ser lo que son… amigos a tiempo y a
destiempo, los que siempre saben estar y ser para mí, los que de verdad siempre
están a tiempo.
con mis amigos
con mis amigos

