Tan linda mi princesa...
Mi mal llamada
sobrina( la hija de mi prima) estaba pintando hace unos días atrás un rato
conmigo y me contó que el otro día tuvo un sueño en el que se le dañaba la
lucecita de su cuarto (la lamparita que tiene a la par de su cama), la que
encienden sus papás en las noches para dormir y dice que se asustó y se
despertó, pero que luego se quedó tranquila, porque recordó que su papá que la
quiere mucho (ojo, así lo dijo ella) estaba a la par y que no iba a dejar que
le pasará nada.
Simplemente me
pareció importante rescatar la importancia de la confianza y la sencillez de
ella, tan característica de los niños, que no tienen pena de expresar lo que
sienten o piensan, sus temores, sus enojos y sus alegrías, que no tienen miedo
de amar, de crecer, de sentir, de expresar, sonreír y ser.
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