"Escribir es... dar el sentimiento en letras" me dijo una vez hace mucho tiempo una amiga.

Tenía toda la razón, escribir me permite expresar todo aquello que pienso, siento y creo. Escribir me permite abrir un mundo lleno de posibilidades, que viaja...

No escribo nada tal vez realmente nuevo o que de una u otra no conozcan sin embargo, lo que escribo es eso, es lo que la vida me va permitiendo "palabrear" mientras la disfruto.

Bienvenidos a mi mundo!!!

miércoles, 7 de abril de 2010

¿Hay tiempo todavía?


¿Hay tiempo todavía? Al explicar la asignación el profesor dijo:- no me interesa que me hablen de datos, simplemente que en dos páginas me hagan una pequeña explicación di si creen que hay tiempo para el cambio hoy, si creen que hay tiempo todavía-, desde ese mismo momento, ante una expresión en apariencia sencilla y común, llovieron miles de ideas en mi cabeza, ¿era correcto decir hay tiempo todavía?, ideas iban, ideas venían.
Siempre he pensado que todo está conectado, todo es como una telaraña, en esta vida, y más lo que trata de vida, no ocurre como hechos aislados, así todo en mi vida puede relacionarse con todo. ¿Hay tiempo todavía? Noticias que pasan, conversaciones, una nota que me llegó, una imagen guardada en mi memoria, la galleta o el chicle en clases y hasta salir o ir a una fiesta con los amigos es vinculante con el tema.
Las personas mayores, como las llama Saint Exupéry, tienen inclinación por los números, creo que yo estoy entre la mágica línea entre las personas mayores (que necesitan de números y nombres rebuscados) y los niños (quienes creen que todo puede ser bueno y mejor) y pues me parece, hasta este momento, extraño solo dar un parecer sin apoyos, pero ahora tengo una línea sobre la cual trabajar: hay tiempo todavía.
¿Hay tiempo todavía? Sí, claro que sí, es cierto que los seres humanos no hemos sido los mejores administradores de la naturaleza, de nuestros recursos, de aquello que Dios nos encargó, pero hay muestras todos los días de esfuerzos tal vez pequeños, tal vez que nadie ve, de acciones que marcan la diferencia.
Dentro de los esfuerzos que noto están mis amigos en su oficina, una caja para papel para reciclar permanece constante dentro de su dinámica, mi papá que recoge las latas que encuentra tiradas y las guarda para llevarlas a reciclar, en la casa de mi amiga todas las latas se llevan a un centro de reciclaje y las botellas las acompañan cuando ya han sido suficientemente reusadas, mi papel de impresión o copias viejas que ya no uso sirven para borradores, resúmenes o para la caja de mi gato. Miles de cosas se hacen, es imposible cuestionar si hay tiempo, pues todo lo evidencia, el ser humano falla pero siempre puede rectificar.
Un ejemplo que no es nada de otro mundo pero que me parece muy digno de rescatar es el de un amigo, él para su fiesta de cumpleaños, descubriendo que sus acciones tienen un impacto en el ambiente y que ha de ser siempre un buen administrador de aquello que se le encargó, decidió que para la ocasión cada quien tendría su propio vaso y su plato para no tener que estar botando tanto plástico con “los desechables”, también cada una de las botellas o latas de bebidas fueron recolectadas para llevarlas a un centro donde se puedan reciclar, y tomando en cuenta que se lograron rescatar casi la mitad de lo que pudiesen haber sido desechos sin tratar, en una fiesta de aproximadamente 40 personas, se está hablando de alrededor  20 kilogramos de material que ya no será simple basura. Además con ocasión de la hora de La Tierra decoramos toda la casa con velitas y nos alumbramos con ellas durante la hora entera, sin equipos conectados, lo cual nos permitió ser partícipes todos de su iniciativa, así como también conocernos mejor y dialogar más.
¿Hay tiempo todavía? Claro que sí, hay tiempo por cada vez que alguien decide como la mayoría de quienes me rodean comer un chicle sin tirar el envoltorio al piso, hay tiempo, claro que sí, cada vez que una empresa así será por fondos o no implementar una política de reciclaje, cada vez que le quitamos unos segundos más al día para clasificar nuestros desechos en divertidos y coloridos basureros, cada vez que al salir de compras decidimos llevar las cosas sin bolsas extras, claro que hay tiempo, claro que estamos a tiempo, lo importante es lo que cada uno decidamos hacer con lo que nos toca cuidar.
Voto por las pequeñas acciones, por aquello que se puede hacer con amor, decisión y voluntad, por los pequeños esfuerzos, esos son los que marcan la diferencia.

2 comentarios:

Osvaldo dijo...

Hola Chibi!

Desde mi perspectiva, si he de citar un ejemplo, de que todavía hay tiempo de cambiar, solo puedo pensar en el embarazo y el nacimiento de un nuevo ser, todos los días a toda hora nacen nuevas esperanzas de empezar de cero.
Por ejemplo, cuando pasó el diluvio las nuevas esperanzas del mundo se centraron, más que en Noé y sus hijos; en los nuevos miembros de la familia que nacieron post-diluvio.
Así que, mi querida Chibi, el cambio siempre estará a tiempo mientras haya vida!
Saludos

Syl Chibi dijo...

exacto Osva! mientras haya vida!